viernes, enero 21, 2011

DIMAS PEDROZA, Una Voz Pionera en la Salsa Venezolana

Por: José "Cheo" Guevara
Coleccionista Discográfico
Cuando hablamos de la historia de la Salsa en Venezuela, indudablemente que nos remontamos a la década de los años 60, porque fue precisamente en esta época que comenzó a desarrollarse el boom comercial en nuestro país con la palabra “Salsa”, para referirse a nuestro sabroso ritmo. Comienzan entonces a agarrar auge diversas agrupaciones caraqueñas como el Sexteto Juventud, Los Dementes, Los Junior Stars, Príncipe y su Sexteto, El Sexteto Los Brothers y una agrupación que, como todas las anteriores, estuvo conformada por jóvenes sedientos por hacer música afrocaribeña diferente a la que hacían las grandes orquestas de música popular en nuestro país (La Billo’s, Los Melódicos, Orquesta de Chucho Sanoja, Orquesta de Luis Alfonso Larraín, Leonard Melody, entre otras).

Es precisamente con esa propuesta diferente que nace Federico y su Combo Latino, cuya influencia directa venia de las orquestas de Nueva York y Puerto Rico, en especial las de Eddie Palmieri y Ramón “Mon” Rivera. Es Federico y su Combo Latino la primera agrupación en colocar el apelativo “Salsa” en la portada de un disco, su famoso Lp “Llego la Salsa” editado en el año 1966, forma parte no solo de la historia de la salsa en nuestro país, sino también de la historia de la salsa en general.

Nos referimos a Federico y su Combo Latino porque por esta banda han transitado muchos cantantes que con su voz, carisma y soneo, han deleitado a varias generaciones de melómanos venezolanos y no tan venezolanos; la lista de cantantes es extensa, entre ellos podemos nombrar a: El Negrito Calavén, Carlín Rodríguez, El Bobby, Joe Ruiz, Canelita Medina, Orlando Watussi, Wladimir Lozano, Manny Bolaños, entre otros. Pero la mayoría del público melómano coincide en que la voz que más ha identificado al famoso Combo Latino del señor Federico Betancourt, es indudablemente la de Dimas Pedroza.
Carlín, Federico y Dimas
Dimas Pedroza, cuyo nombre completo es Dimas José Pedroza Martínez, es para el salsero venezolano toda una referencia de la buena salsa que se gestó en este país durante los dorados años 60 y 70. Por cierto, en esa época desfilaron por Venezuela las mejores bandas de Nueva York, Puerto Rico y demás países del Caribe; las mismas tenían que verse las caras con las orquestas nuestras y allí estaba Federico y su Combo Latino dispuesto a poner a gozar a Raimundo y todo el mundo, con músicos de primera línea y un tren delantero donde la voz de Dimas Pedroza no podía faltar.
Federico y su Combo Latino, acompañando a Celia Cruz
Dimas José Pedroza Martínez nació en la Parroquia San José de Caracas el 12 de Agosto 1943 y como la mayoría de los cantantes de la época, su mayor escuela musical fue la calle, el callejón, la esquina y todo aquello que se pareciera a barrio, sin dejar de ser influenciado por luminarias de la música del Caribe como Celio González, Bienvenido Granda, Celia Cruz, Daniel Santos, entre otros. Sus primeras actuaciones como vocalistas fueron con un grupo llamado “Rodolfo y sus Cometas”; hacia el año 1965 es llevado por Carlín Rodríguez para audicionar con el recién creado Combo Latino de Federico, audición esta que le valió una invitación para hacer luego su primera grabación profesional en el famoso disco “Llego la Salsa” (1966), donde logra popularizarse en el ambiente musical tras su vocalización en forma impecable, del tema “Cocolía”, del recordado Mon Rivera, el cual se convirtió en un éxito de enormes proporciones.

En ese mismo año Federico y su Combo Latino graba su segundo álbum titulado “Salsa y Sabor” (1966), donde en la voz de Dimas logran imponer temas como: “Maina”, “El Jaleo” y “Señor Gallo”.
En 1967, año del cuatricentenario de la ciudad de Caracas, el vocablo “Salsa” tomaba cada vez más fuerza en nuestro país bajo la influencia del gran locutor Phidias Danilo Escalona, quien venía comercializando dicho termino radialmente desde comienzos de esa misma década. Este año 1967 trajo consigo un número considerable de grabaciones para el disco: El Sexteto Juventud graba su primer Lp “Guasanco”; Los Dementes graban su primer disco “Alerta Mundo” y los álbumes: “Manifestación en Salsa”, “La Salsa Llegó” y “Manicomio a Locha”; Genaro y sus All Stars graban su único disco titulado “Mucha Salsa”; Los Junior Stars graban también su primer disco; irrumpen en el mercado Peter y su Sexteto Los Brothers con su disco “Llegamos con Salsa”; Los Calvos, agrupación dirigida por Ray Pérez, graban su primer disco “Estos Son Los Calvos” y Federico y su Combo Latino publica dos álbumes: El primero: “Mas Salsa” donde Dimas Pedroza vocaliza con gran éxito los temas: “Pancho y Ramona” y “Cumbanchero”; y el segundo “Durísimo Vol.4”, donde hace su debut en la agrupación el Negrito Calaven, imponiéndose con el tema, ”Mi Querida Bomba”. Por su parte, Carlín Rodríguez le mete duro a la guajira y los boleros, mientras que Dimas hace lo suyo con las guarachas: “Le Doy Con La Sartén” y “Oigan Compañeros”.















Para el año 1968, la música anglosajona hacia delirar a buena parte de la juventud venezolana, pero desde el norte también nos llegaba el contagioso ritmo llamado boogaloo (una especie de mezcla del son y la guajira cubana con música pop); varias de las bandas del patio asimilaron dicho ritmo y lo incluyeron en sus producciones musicales. Por su parte, Federico y su Combo Latino graba dos discos de antología con la nueva ola musical titulados: “Federico Boogaloo”, donde escuchamos a Dimas Pedroza en una buena vocalización del boogaloo llamado, “Todo el Mundo” y el otro Lp titulado “Psicodélico con Salsa”, con arreglos musicales del extinto Angel Chirinos, el cual contiene un boogaloo llamado “Oh Baby”, que como cosa rara, es el único tema que hemos escuchado en la voz del trombonista José Rojas “Rojitas”. Otro tema que llama la atención en este disco es el cantado por el negrito Calavén, “Aunque No Tenga Dinero”, una sabrosa guaracha que termina en tiempo de boogaloo, mientras que Dimas se luce interpretando las pachangas: “Campesina” y “Ha Llegado La Pachanga”.















La voz llena de fuerza y alegría de Dimas Pedroza ya comienza a cotizarse y en este mismo periodo, es convocado por Kiko Pacheco para grabar en el segundo disco de Los Junior Stars “Tumbando Caña” (1968), dejando su sabor plasmado en el tema “Ritmo Bembé”. Al año siguiente es llamado por Ray Pérez para formar junto a Calavén y Carlín, la trilogía de voces en la agrupación “Los Kenyas”; temas como: “Pa’ Puerto Rico”, “Pa’ la Cola” y el número musical “Al Trigueño”, una especie de continuación del famoso “Trigueño Cintura”, son muestra de la gran calidad interpretativa del nativo de San José. En Noviembre de ese año 1969, Federico y su Combo Latino son invitados al primer festival de orquestas celebrado en Cartagena, Colombia y el tren delantero del combo estaba integrado por: Joe Ruiz, El Negrito Calaven y Dimas Pedroza.















A principios del año 1970 se anuncia otro excelente disco: “Dos Sets con Federico y su Combo Latino”; derroches de soneo y clase se dejan sentir en el mismo con las voces del duro de la clave Joe Ruiz, bien acoplada con la de Dimas Pedroza donde por cierto, ambos interpretan el tema “Cartagena” en agradecimiento a dicha ciudad por la gran acogida que recibieron en ella.

Al finalizar los carnavales del año 1971, se disuelve Federico y su Combo Latino. Por una parte Joe Ruiz y Calavén se unen a la recién formada orquesta de Cheo Palmar “La Estrellas Latinas”, mientras que Dimas Pedroza prueba suerte cantando y grabando con Rafa-Víctor y su Orquesta y con la Sonora Hípica, esta ultima era una banda de corte institucional creada por la Unión de Jinetes del Distrito Federal. Aquí “El Dimas”, como también le solían llamar, compartía vocalización con Nelo Cienfuegos, un buen cantante ya fallecido quien fuera hermano por parte de padre de Víctor Piñero.

Inclinados en la foto, Victor Peréz, Dimas Pedroza y Rafa Galindo


Por esta misma época hacia el año 1974, el saxofonista Johnny Sedes quien a mediado de los años sesenta se había marchado a la ciudad de Nueva York, decide regresar a Venezuela, para formar una orquesta que contaría con grandes músicos entre los cuales podemos destacar a: Roberto González ( piano), Alfredo Padilla (timbal), Jesús “Chú” Quintero (bongó), Jorge Romero “Romerito” (bajo) y los cantantes Jesús Marcano y Dimas Pedroza, entre otros.





El comienzo del año 1975 fue un poco triste para la música venezolana, ya que el 6 de Enero fallece el llamado Rey del Merecumbe, el guarachero Víctor Piñero. En los Carnavales de ese año se realiza el “Primer Festival Internacional de la Salsa”, con la participación de representantes de Puerto Rico, Nueva York, República Dominicana, Colombia, Curazao, Cuba, España y Venezuela. El mencionado evento estuvo organizado por Promociones Antón y se entregaría un premio a la mejor orquesta del extranjero y a la mejor orquesta del patio; la participación local estaba conformada por La Orquesta Rumbón 10, la Dimensión Latina, Los Satélites, La Renovación, El Grupo Mango, Ray Pérez y su Grupo Casabe, El Sexteto Juventud, Johnny Sedes y su Orquesta, Alfredo Navarro y su Orquesta y Rafa-Víctor y su Orquesta.

En este mismo año 1975, es publicado el disco “Salsafrocumbe” de Johnny Sedes y su orquesta, siendo “El Dimas” uno de sus vocalistas, al tiempo que Federico Betancourt arma nuevamente su combo grabando el disco “Derrape de Salsa”, donde colocan en los primeros lugares una pachanga-merengue titulada: “Llego el Tiburón”, vocalizada por Dimas y Calavén.

Durante estos años setenta, Venezuela estaba convertida en la verdadera capital de la salsa; muchas orquestas extranjeras visitaban el país del petróleo, mientras que las bandas criollas aprovechaban cada vez más este roce internacional. En 1976 Federico y su Combo Latino, seguía manteniendo el mismo sabor y frescura de siempre e incorporan en sus filas a Orlando José Castillo “Watussi”, para que junto a Dimas graben las voces en una producción discográfica de antología titulada “Síguelo ahí…a lo Cortico”, donde incluyen un tema que rápidamente se convirtió en un clásico de la salsa venezolana: “No le Digan” con la inconfundible voz de Dimas Pedroza.

En el año 1977, las cosas siguen saliendo bien para el Combo Latino ya que se anuncia la grabación del disco “Ayer y Hoy”; la versión del tema “Besos Brujos” interpretado por Rogelia Medina “Canelita” sería todo éxito; Orlando Watussi seguía destacándose con temas como: “Que Cosas Tiene la Vida” y “Puesto Vacante”, mientras que Dimas con su fresca voz se lucia con los temas: “El Caballo y Montura”, “Pa’ Goza Candela” y “La Cosquillita”. En 1978, Dimas tiene una breve participación en el disco “Sabor” de Federico y Combo Latino, grabando a dúo con Canelita Medina el tema: “El Agua Limpia Todo” del cubano Francisco Aguabella.

El Combo Latino, tal y como lo ha señalado el propio Federico Betancourt en varias ocasiones, tuvo sus altas y sus bajas. Allí Dimas tuvo la oportunidad de alternar con los grandes de la época, haciendo los coros de quienes en ese momento se perfilaban como luminarias de la salsa. El boom había estallado y Fania copaba el escenario. Dimas se limitaba a observar y a compartir con quienes arribaban al país, entre ellos Celio González, uno de sus cantantes predilectos y Justo Betancourt, quien a la postre lo invitó a grabar con el Conjunto Borincuba. Es así como se produce el viaje a Puerto Rico y graba los temas: “Si Pensabas” y “Te Querré Poquito a Poco”, incluidos en la producción titulada “Borincuba Aquí” (1978).

La década de los años Ochenta, fue difícil para la salsa en general. El merengue se posesionaba cada vez más del gusto popular, algunas agrupaciones salseras se disolvieron, otras siguieron trabajando pero sin que nada pasara. En 1982, Dimas Pedroza realiza dos buenos experimentos: Uno de ellos sería la grabación de un disco al lado de un conocido cantante de San Agustín del Sur, el negrito Larry Francia; publican entonces el álbum titulado “La Salsa es con Dimas y Larry”, donde sobresale un tema musical titulado “El Cuero de mi Chivo”, vocalizado por Dimas. El otro experimento que realiza Dimas ese año es la grabación del disco “Sam Dimas y la Diferente…El Tumbao”, con una orquesta conformada por excelentes músicos y arreglos impecables; lamentablemente nada pasó con esta producción. En el año 1984, Dimas viaja acompañando a Carlos Quintana “Tabaco” al Festival Managua 84 en Nicaragua. A su regreso forma la Orquesta Alegría, con la cual graba un disco editado en el año 1985, con arreglos bien interesantes y del cual podemos resaltar los temas: “Babarana Coco” y “A Primera Vista”. Esta vendría a representar la más reciente producción musical de Dimas como solista hasta el presente.
















Recientemente Dimas Pedroza ha colocado su voz en las nuevas producciones de agrupaciones como: “La Descarga Criolla de Pibo Márquez”, “El Combo Antillano” y “La Orquesta Magia Caribeña” con la que, además de venir realizando presentaciones al lado de sus viejos compañeros Federico y Carlín, también ha regrabado números clásicos del Combo Latino tales como: “Cocolía”, “El Jaleo” y “No Le Digan”.














En cada escenario que vemos a este cantante pionero de la salsa venezolana, disfrutamos a plenitud de ese contagioso sabor que imprime en cada interpretación. Dimas Pedroza es y seguirá siendo uno los caballos de nuestra salsa y es un orgullo para este servidor el haber escrito estas líneas en tributo a su persona. Demás está decir que deseamos que el Todopoderoso le siga dando buena salud y así seguir teniendo a un San Dimas de la salsa para rato.
Mis agradecimientos en la realización de este trabajo a Elio Navas por facilitarnos parte de la discografía, así mismo al amigo Larry Cabello y Ghersón Maldonado por facilitarnos algunos datos investigativos, además del periodista Ángel Méndez, quien siempre será una reseña obligada con su Swing Latino.


En la foto, Elio Navas, Mariantonieta Morillo y Dimas Pedroza

Cheo Guevara acompañado por Dimas Pedroza y Federico Betancourt

sábado, enero 15, 2011

LA BANDA Y SU SALSA JOVEN, Introduciendo Capos

Por: Larry Cabello Guzmán
Coleccionista Discográfico


No es fácil crear y organizar una orquesta; mantenerla más difícil se torna. Y si esa orquesta es de salsa, más complicado es. Cuando la Banda y su Salsa Joven ya había salido al ruedo musical como agrupación estable, Oswaldo Ponte manifestaba que no tenía respaldo para la grabación de las producciones discográficas y la promoción de los Lps, una vez grabados, tenía que costearlos de su propio bolsillo. ¿Será por esto que es tan pichirre como lo señala Oscar en muchos de sus soneos?

Kiko Pacheco fue el artífice y creador de este soberbia orquesta venezolana y conjuntamente con “El Portu”, con ese complejo de lagarto que tiene este último ya que las manos no le llegan a los bolsillos, hizo todos los esfuerzos posibles para organizar esta banda integrada por músicos que eran expertos en el arte de “matar tigres” en La Distinción, sitio nocturno que ha pasado a la historia musical salsera venezolana por haber albergado, en sus noches rumberas cargadas de licor y mucha salsa, a un grueso numero de agrupaciones que después se convirtieron en referencia obligada en cuanto a salsa venezolana se refiere.

En un primer momento, la orquesta estuvo conformada por un tumbador que era vocalista a la vez, un bongocero, un timbalero y un pianista, cambiando la dotación posteriormente al agregar dos trombonistas, un trompetista, un bajista y la inclusión de otro cantante.

Lo cierto es que con el devenir del tiempo y habiendo traspasado la etapa del boom salsero de los 70 con muy buenas producciones musicales grabadas, difundidas mezquinamente por la radio venezolana de ese entonces, llegó la década de los 80 con su carga de Salsa Monga y Merengue “arroooollaaaaando”, como diría Pupy Cantor.

El público estaba a la expectativa en el año 1982, esperando la respuesta de los músicos y las orquestas salseras en general y “La Banda”, para no deslucir en su empeño de seguir la línea de la salsa dura y de fuelle, sacó a la luz pública el Lp “Introduciendo Capos”, producida ejecutivamente por Saverio Graterol, musicalmente por Víctor Mendoza y los arreglos de Félix “Shakaito” Suarez.

Como es difícil muchas veces tener acceso a algunos músicos venezolanos para dilucidar situaciones puntuales en la grabación de un Lp o un dato particular sobre sus participaciones en estas, nos dimos a la tarea de llamar al número telefónico 871-52-50, que parece en la contracaratula del disco para las contrataciones de la orquesta y allí, no sabemos quién, nos respondió que para esta producción se contó con un All Star (no me calo esa de All Star diría Alberto Naranjo), o más bien, un trabuco de cantantes: Armando Larry Machado, Erick Francheski y el insigne bolerista Wladimir Lozano.

En la contracaratula del Lp no aparecen los créditos de los músicos participantes en dicha grabación ¡Que mala maña esa de no incluir los merecidos créditos a los músicos!, por lo cual tuvimos que recurrir a personas que conocieran de cerca el desarrollo de esta producción, que arrojo como resultado el siguiente lema: Las trompetas de Michel Guerrero y Carlos Blanco; los trombones de Douglas Álvarez y Faustino González; Félix Shakaito en el piano; el timbal de Edward Pimentel y Luis Díaz; las congas de Máximo Sánchez; el bongo de Richard Pacheco; el bajo de Alexis Marrero y las voces ya señaladas de Erick Franchesky, Wladimir Lozano y Armando Larry Machado.

Enfilaremos las baterías hacia este staff de vocalistas y las canciones que forman parte de este Lp, así que veamos:

ARMANDO LARRY MACHADO nació el 30 de Julio de 1951 en Caracas, siendo esta orquesta la primera con la que grabó profesionalmente. El tocayo se destaca por ser un sonero de armas tomar, con buena voz y tremenda capacidad para improvisar sobre el montuno. Ejecuciones limpias e impecables le hemos escuchado, no solo con esta “Banda”, sino también con otras orquestas del patio. En este Lp lo escuchamos soberbio en la interpretación de las canciones “Celina”, donde el coro expone con soltura “El son….. es un ritmo que se toca con clave y bongó.”, tal vez una derivación de: “Sin Clave y Bongó no hay Son” que ha servido hasta para el titulo de un libro, todo esto con un solo de trompeta incluido; “Canela Pura” de Luis Kalaff con unos soneos excelentes, enmarcados y relaciones con el tema que se expuso en la parte lirica de la canción y con esa facilidad que se le exige a los buenos soneros en este tipo de arreglo.

WLADIMIR LOZANO nacido el 02 de Marzo de 1950, quien después de sus pasantías con Federico, la Dimensión Latina, La Salsa Mayor y su propia banda La Constelación, entre otras, aterrizó aquí como cantante invitado para interpretar “Vuélveme a Querer” de Mario Álvarez, donde dejó plasmadas, una vez más, sus extraordinarias dotes de bolerista y la canción “Ya No Te Puedo Querer”, vocalizada tanto por él como por Larry Machado. Por cierto, este Lp sirvió para unir nuevamente a estos dos cantantes después de estar juntos en el Lp de La Constelación grabado en 1979.

Como estocada final, están los temas “El Pregón del Billetero”; “No Te Apures” y “Mi Son Mi Son” vocalizados por ERICH FRANCHESKY, nacido un 30 de Mayo, quien no se quedó atrás en cuanto a calidad interpretativa se refiere. El tema “El Pregón del Billetero” de Evelio Ovalles (recuerdan su orquesta La Novena Salsosa), que describe las vicisitudes de ese trabajador, ya casi desaparecido de nuestra cultura, que se dedicaba a vender billetes de lotería a vox populi, tratando de llevar la fortuna al colectivo; “No Te Apures” donde se destaca un solo de piano de “Shakaito” y “Mi Son Mi Son” con letra de Félix Suarez donde, a punta de trompeta y trombón, los coros dejan remarcado: “Mi son sabrosito, con La Banda pegadito”.

Por último, la canción “Mi Suegra”, a ritmo de merengue y vocalizada por Machado, sacó a relucir la costumbre adoptada por muchas orquesta de esa época de grabar un merengue en sus producciones musicales y que, tal vez, le dio más alimento a ese ritmo para acabar, no del todo, con la salsa gorda. Este soneo de Larry deja entrever el contenido del mensaje implícito en la canción: “Todo mi billete, pa’ comprar comida, y la mía la aliñaba, con gasolina”.

Como en el número telefónico que llamé para que me proporcionaran toda esta información la voz desconocida no me supo responder otra inquietud, me vi en la necesidad de apelar a los otros números telefónicos que están en la contracaratula del Lp pertenecientes al sello Bongo Records, ubicado en la 6 Calle, Sabana del Blanco, Nro. 12-1, La Pastora, los cuales son: 82-50-39/82-81-60/83-25-98 y 83-94-37 para que me dieran razón del músico que aparece en la caratula del disco. Marqué los cuatro números y ninguna de las personas que me contestó me supo responder a esta pregunta. Me fui por los caminos verdes donde me dieron el dato acerca de este “modelo”: Erick Franchesky.

No se parece a la descripción que nos ha legado la salsa de “Pedro Navaja” o “Juanito Alimaña”, pero ese armamento que esgrime (un trombón de vara) si que ha identificado a nuestro movimiento salsero desde su nacimiento y lo ha individualizado de otros ritmos, aparte de esos zapatos dos tonos que han engalanado otras caratulas de Lps famosos como los del Sonero Clásico del Caribe de José Rosario y Pan Con Queso y El Solar de los Aburridos de Rubén Blades.

Balance de este Lp: ¿Háganlo ustedes amigos salseros?

Agradezco, como siempre, a los Superpanas Ángel Méndez y Cheo Guevara; el primero por su Swing Latino que nos ayuda siempre con sus informaciones y al segundo por su cooperación desinteresada para esta reseña. Qué cosas: A ninguno lo conozco personalmente, pero ya se ha desarrollado una amistad, aunque sea por teléfono en el caso de Cheo, que me permite pensar: “Caramba, la salsa nos une. Hasta para eso sirve.”. Un mensaje de gratitud también al pana Freddy Orozco por todos los datos que nos aportó. Saludos Salseros.