sábado, diciembre 17, 2011

LA QUINTA ESENCIA DE LA SALSA TIENE “SABOR LATINO”

Por: Larry Daniel Cabello

Coleccionista Discográfico Colaborador de Asocosalsa.

¿Cómo es esto? Preguntaría cualquiera. ¿Qué condimentos tiene? Señalaría otro. Pero ambos tendrían que concordar que si tiene la palabra Salsa de por medio, es porque tiene sabor. ¿La Quinta Esencia de la Salsa? Dirían ambos. “Caramba, esto suena poderoso; este suena a bembe del grande; a guateque del bueno. La Quinta Esencia es algo grandioso, espectacular, inigualable, lo mejor”, exclamarían al unísono.

Todas estas preguntas y dudas razonables que se hacen este par de amigos imaginarios con este dialogo, supongo que fueron las mismas que tuvo un gentío en Caracas aquella tarde del 15 de Junio de 1983, cuando en las inmediaciones del Nuevo Circo de Caracas se formó un despelote vehicular por una hiperrumba que se había gestado y publicitado, con mucha anticipación, por las ondas de nuestra querida y recordada Radio Aeropuerto en la voz del Macropana Héctor Castillo.Castillo relató que estuvo haciéndole promoción al evento por aproximadamente un año en horas del mediodía en la mencionada emisora, donde se radiaban todos los temas de orquestas venezolanas desconocidas, anónimas y que no tenían la posibilidad real de grabar un Lp.

Las grabaciones que se presentaban en la radio eran del tipo caseras, pero que de alguna forma dejaban evidenciada la calidad de todas estas bandas y el “hambre” que tenían por salir adelante musicalmente hablando. Por si fuera poco, Héctor redondeó la promoción de este extraordinario espectáculo en televisión a través de otro recordado programa que se transmitía por Venezolana de Televisión “El Canal de los Venezolanos”, como lo fue Esencia Latina.

Fueron convocadas las mejores orquestas, dentro de todo el anonimato que las arropaba, utilizando como patrón para calibrar el empuje de las agrupaciones las grabaciones caseras que día a día se transmitían, con una terquedad bárbara, por la referida emisora. Se escogieron orquestas por sectores de la Ciudad Capital y de otros Estados del país para que interpretaran 3 temas en un lapso aproximado de 20 minutos, por lo que el concierto comenzó a las 7 de la noche y terminó a las 6 de la mañana.


Las orquestas convocadas fueron las siguientes: Sabor Latino (que coincidencia que la orquesta que encabezaba la lista en el afiche que publicitaba la actividad musical fue la que ganó), La Recopilación, Orquesta Percusión, Anaisa y su Banda Sonora, Integración Latina, Orquesta Fosforo, La Ampliación, Charanga Popular, La Oportunidad, Ecua-Yamba-O, Son Marín, Orquesta Modulación, Yoruba, Sangre Nueva, Salsa Libre, Orquesta Nueva Imagen, La Moderna, Gran Grupo, Quinto Mayor, Autana, Rafael Gutiérrez y su Orquesta, Banda de Tránsito Terrestre, Quinta Galaxia, Un Son y Algo Mas, Orquesta La Majestad, Orquesta La Rebelión y La Cascara. El valor de las entradas: 20 Bolívares de los viejos; El jurado calificador: Alberto Naranjo, Lil Rodríguez, Carlos Emilio Landaeta y Cándido Pérez; Animadores: Héctor Castillo, Fernando Hospedales, Carlos Piñero, Mel Landaez; El patrocinante: Líder; Lo que le exigían a los espectadores en la entrada: Ganas de rumbear, dos hígados y fuelle para aguantar semejante “guaracha” nocturna.

Después de más de 10 horas de intensa “Pachanga”, el Primer Festival Afrocaribe de Música Latina La Quinta Esencia de la Salsa dio a luz una hija: “La Orquesta Sabor Latino”, aunque esto fue un parto múltiple debido a que diversas orquestas de las que allí participaron pudieron llevar sus propuestas musicales al acetato.

Todavía se discute si realmente la Orquesta Sabor Latino presentó la mejor propuesta que le permitió ganar el primer premio en este evento, debido a que muchas personas se inclinaron por la Quinta Galaxia. Sin embargo, para el jurado evaluador la ganadora fue Sabor Latino y a ella nos dedicaremos en los siguientes párrafos.

Como consecuencia de todo este evento “macromusical” y su merecido premio, la Orquesta Sabor Latino, a finales de ese año 1983, sacó a la luz pública el Lp “FIESTA EN EL BARRIO” donde participó un destacado grupo de músicos venezolanos: Los trombones de José Issaguirre y Pablo Arcia; el piano de Alexis Reinoso; el bajo de José Luis Rivas; las congas de Carmelo Torres; el bongó de Freddy Conten’s; el timbal de Alberto Borregales y las voces de Jorge Arellano “Mayito” y Yimi Jeffers, contando con la participación especial de Orlando Poleo en los Tambores Batá y Enrique Vásquez en los arreglos.



Y que trajo Sabor Latino en este Lp? Veamos:

MISTERIOSA: Compuesta y vocalizada por Jorge Arellano donde expone la melancolía del hombre al no encontrar nuevamente a aquella “misteriosa mujer” con la cual pasó una noche espectacular, pero que al amanecer se deslizó furtivamente de la habitación del hotel y ni siquiera el nombre supo; el deseo de encontrar nuevamente ese “cuerpecito” y el reiterado lamento del “macho” por la desaparición de la susodicha, que es remachado por el coro: “Y yo seguiré buscando hasta encontrarte mujer”. Sin embargo, a “Mayito” le pasaron el dato que la habían visto en el 23 y por allí la debe estar buscando todavía; MI DEBILIDAD: Tema compuesto por José Lebrón y vocalizado por Pablo en aquel extraordinario disco “La Ley” de 1980 con la Orquesta Hermanos Lebrón, pero que en este Lp de Sabor Latino contó con la vocalización de Yimi Jeffers y el arreglo general de la orquesta; MI FORMA DE SER: Un bolerazo compuesto y vocalizado por Jeffers y arreglo de Enrique Vásquez, dejando ver las condiciones vocales de este cantante.

Hasta aquí los números que sirvieron para calentar el oído del buen melómano, porque a continuación vienen los temas que representan el “Lomito” de esta producción: CAMPESINO: Letra escrita e interpretada por “Mayito” para resaltar las aventuras y desventuras del trabajador del campo, así como la resistencia que le opone el medio para que pueda salir adelante y progresar en su forma de vida. Los soneos de Jorge dejan en evidencia esa trágica realidad: “Hasta cuando vivirás, sumergido en el engaño, trabaja y trabaja la tierra, y no vez los resultados”; “Y son los callos de tus manos, que laboran día a día, para dejar el sustento, de tu variada familia”; “Puro trabajar la tierra, que dicen que no es tuya, y a la hora de valorizar tu trabajo, te recortan la cabuya” y el coro no se podía quedar atrás en este señalamiento contundente que hace el cantante: “Campesiiiiiiiiino, son tu callos, que porque ti ahora, están lloraaaaaando”; FIESTA EN EL BARRIO: Tema dedicado al 23 de Enero, donde se formó esta banda, y a La Vega, en la cual, una vez más, Jorge Arellano dejó constancia de sus buenas dotes de compositor y sonero. La parte lirica de la canción prácticamente lo dice todo: “Yaaaaaa se escuchan los rumores, de que el barrio una fiesta se hará, invitando a los rumberos, y soneros que alternaran. Será una fiesta improvisada, donde aquel que quiera ir, bien recibido estará, será una fiesta para todos, y en ella se hará entender, que en nuestros barrios sí que hay bravos, que de verdad la saben poner…”, con un coro que invita al “zapateo” desenfrenado: “Ahora si se prendió la rumba” Tremenda letra damas y caballeros. Un arreglo magnifico a cuenta de la Orquesta, donde se deja colar el ritmo de Bomba antes de entrar al Mambo; los Tambores Batá de Poleo dejándose escuchar al fondo y el solo, corto pero exquisito, del Licenciado del Timbal Alberto Borregales. Hasta las penas se tuvieron que ir cuando “Mayito” soltó aquel soneo: “Es tan grande la alegría, que la tristeza se oculta”. Creo que en esta frase de Arellano, está contenida parte de la esencia y vida de nuestra salsa: “……que en nuestros barrios sí hay bravos, que de verdad la saben poner…..”; GUAGUANCO DIFERENTE: El par de trombones de Issaguirre y Arcia le abren el camino a Jimy Jeffers en esta canción autoría de Enrique Vásquez: “Con el permiso del publico presenteeeeeeeeeee, quiero cantaaaaaaaaaaaaaaarr, un guaguancó diferente, pero teniendo presente, que haga gozar a la gente, tradicionaaaaaaaaal”, con los trombones nuevamente dandole paso al montuno con el coro de respaldo: “Un guaguancó diferente, a los demaaaaaas” y los soneos de Jeffers que obligan, una vez más, a desgastar las suelas de los zapatos contra el piso: …”Vengo con algo nuevo pa’ mi gente, es una sorpresa, un guaguancó diferente…”. Hay un soneo al que nunca se le dio explicación en la canción: “En la NASA están buscando la fórmula del guaguancó”. No creo que esa “Alta Instancia Intergalactica” pueda obtener una respuesta sobre esa receta. La respuesta a esto no está en el espacio sideral sino aquí en la tierra, más específicamente, en El Barrio. Allí si es verdad que saben de salsa, guaguancó y se la conocen de “cabo a rabo” con títulos académicos de altura. Por demás, este tema fue dedicado al “Afinque de Mariche”; PASADO, PRESENTE Y FUTURO: Otra vez “Mayito” en la composición y la vocalización, donde retrata tres momentos antagónicos de la vida: EL PASADO con la infancia feliz en el barrio, entre juegos y peleas de chamos, la inocencia de la niñez, los gratos recuerdos de los panas “infantiles”, la calle donde se crió, los vecinos a los que tanto “le echó varilla” con las travesuras; EL PRESENTE que Jorge lo pinta lleno de inquietudes, con todos esos problemas, angustias y circunstancias que rodean al ser humano cuando es adulto y que lo hacen arrepentirse de haber nacido; pero al recapacitar renace el optimismo DEL FUTURO, para el cual nos tenemos que preparar día a día, a pesar de todos los “batazos” que recibamos. “Para los golpes de la vida, no existe clase social”, remacha Arellano con el coro incisivo: “Viví el pasado, vivo el presente, que me traerá el futuro.

Los músicos de Sabor Latino en el 23 de Enero.

En fin, buen epilogo para ese extraordinario conciertazo que empezó el 15 y terminó el 16 de Junio de 1983 en el Nuevo Circo de Caracas. Las dudas siempre van a existir con respecto al ganador (real o sentimental) de la competencia salsera entre todas esas bandas venezolanas. Lo que sí es cierto es que este espectáculo llenó una página en la gloriosa historia de la salsa venezolana y que, esperamos, alguna vez se repita para sacar de allí, la anhelada generación de relevo que siempre hará falta para llenar los espacios en nuestro movimiento musical. Por supuesto que toda esta actividad musical no fue Sabor Latino; de allí salieron muchas orquestas que grabaron sus producciones discográficas que en posteriores entregas las traeremos a su consideración. Así que esta es una primera entrega de ese movimiento que se denominó LA QUINTA ESENCIA DEL SABOR. Salsaludos melómanos.

P.D: No perdemos las esperanzas que esta banda se reagrupe. Para nadie es un secreto que la salsa dura venezolana está de vuelta; le está “roncando” los motores y es el momento de “ponerse” los patines salseros.

Gracias al amigo Elio Navas y su Asocosalsa, ya que utilizamos datos de las orquestas participantes en este concierto del afiche que está contenido en su álbum del facebook y al “Macropana” Héctor Castillo, que hizo una excelente reseña de esta actividad en su página “Caribe Son en Concierto”, inserta en la revista Nro. 4 de nombre “Al Son de la Salsa”, que dicho sea de paso, estamos haciendo votos para que regrese.




ORQUESTA SABOR LATINO “SON CALIENTE”
Por: José “Cheo” Guevara
Coleccionista de Asocosalsa

En el Poliedro de Caracas, Orlando Poleo, Nestor Pérez y Omar Olivero en los tambores batá, junto a Jorge Arellano y Yimi Jeffer en la voces.

Después de haber triunfado en aquel recordado, “Primer Festival Afrocaribe de Música Latina La Quinta Esencia de la Salsa”, la Orquesta Sabor Latino, recibió su galardón en el marco de una gran rumba realizada en una conocida Discoteca de la época llamada “La Pelota”, nombre que se debía a que la misma era manejada por dos conocidas figuras del beisbol, los peloteros Pat Kelly (norteamericano) y Paul Casanova (cubano), más tarde como cosa curiosa la Discoteca cambió el nombre y comenzó a llamarse “Sabor Latino”.


Lo cierto es que la Orquesta Sabor Latino, después de estos acontecimientos tuvo la oportunidad de realizar a finales del año 1983 su primer trabajo discográfico “FIESTA EN EL BARRIO”, bajo el respaldo del recién creado sello Car-Val, el disco fue todo un éxito, logro una excelente aceptación en el público melómano tal y como lo reseño el amigo Larry Cabello en párrafos anteriores, pero esto no solo quedo en la grabación de un Lp, el éxito y empujé de la orquesta continuo, bien recordamos la presentación de la Orquesta Sabor Latino en el Poliedro de Caracas junto a la Orquesta La Inmensidad dirigida por pianista Raúl Gallimore, y que se dio el caché de acompañar a Roberto Blades en el momento más cumbre de su carrera artística. En aquella oportunidad “Sabor Latino” sirvió de orquesta telonera, recibiendo una merecida ovación por el público asistente, quienes coreaban al unisonó…”Ahora si se prendió la rumba”…


Las presentaciones de “Sabor Latino” continuaron y también el deseo de hacer otra producción musical, es así como poco antes de finalizar el año 1984, publican su segundo Lp, titulado “SON CALIENTE”, con el mismo sello discográfico Car-Val.




El personal de la orquesta no varió, la plantilla se mantuvo de la misma forma que la primera grabación, solo que se incluyeron otros invitados especiales como: Mauricio Silva que realizó algunas secciones de trombón y piano; Ricardo Chitty ejecutó la batería en el tema instrumental “Sabor de Mambo Latino” ; en los tambores batá estuvieron además de Orlando Poleo, los percusionistas, Omar Olivero y Néstor Pérez; los arreglos siguieron a cargo de Enrique Vásquez; mientras que el resto de los músicos se mantuvo igual con; José Issaguirre y Pablo Arcia (trombones); Alexis Reinoso (piano); José Luis Rivas (bajo); Carmelo Torres (congas); Freddy Conten’s (bongó); Alberto Borregales (timbal) y las voces de Jorge Arellano “Mayito” y Yimi Jeffer.


El disco quizás no tuvo la misma aceptación que el primero, pero temas como: “El ultimo chance”, “El Cafecito” y “Son Caliente”, seguían manteniendo el sonido gordo y espeso que siempre ha caracterizado a la buena salsa. Cabe también destacar la sabrosura y buen arreglo del tema “Sabor de Mambo Latino”, una ejecución libre al ritmo de jazz latino donde se destaca el virtuosismo de algunos de los músicos. El resto de los temas incluidos en el mismo fueron: “Tú mirada”, “Tú recuerdo” y “Sueño atrevido”.


La Orquesta Sabor Latino se disuelve antes de finalizar la década de los años ochenta, razones!!! las desconocemos, pero lo que sí sabemos es que cada uno de sus integrantes tenía sus intereses particulares y quizás esto ayudo un poco a la disolución.


De esta buena orquesta nos queda como muestra de su legado los dos únicos discos Lp que grabaron y que hoy en día forman parte de la historia de la salsa en Venezuela.

Agradezco al maestro Alberto Borregales, por sus valiosas informaciones que ayudaron a completar esta breve reseña.